Ambos cónyuges se comprometen a mantener exclusividad emocional y física dentro del matrimonio. Ninguno ocultará información importante que pueda afectar la confianza o el bienestar de la relación.
Los problemas, preocupaciones y necesidades se hablarán con respeto y sinceridad, evitando los secretos y las mentiras.
Ambos se tratarán con dignidad, evitando insultos, humillaciones, amenazas o cualquier forma de maltrato.
Las decisiones importantes, amistades cercanas, actividades y asuntos familiares se compartirán de manera abierta.
La confianza se fortalecerá mediante actos coherentes, honestos y constantes, no mediante el control o la vigilancia.
Cada uno procurará ser un refugio seguro para el otro en momentos de dificultad.
Los desacuerdos se resolverán mediante el diálogo y el respeto, buscando soluciones y no culpables.
Ambos hablarán y actuarán con respeto hacia su pareja tanto cuando estén juntos como cuando estén separados.
Ambos trabajarán para crear un hogar donde exista amor, paz, seguridad emocional y crecimiento mutuo.
Ambos cónyuges se comprometen a cultivar un ambiente de confianza, paz, respeto y amor. Cuando uno actúe con honestidad, fidelidad y transparencia, el otro responderá con confianza y buena fe. Ambos evitarán las sospechas injustificadas, buscarán comprender antes de juzgar y trabajarán juntos para mantener un hogar armonioso y feliz.
El esposo se compromete a mantener una conducta de honestidad y transparencia total dentro del matrimonio, actuando con coherencia, respeto y claridad en sus acciones. A su vez, la esposa se compromete a evitar acusaciones sin pruebas o suposiciones que puedan generar conflictos innecesarios, buscando siempre el diálogo y la claridad antes de juzgar. Ambos priorizarán la confianza, la calma y la comunicación para resolver cualquier duda o malentendido de manera madura y respetuosa.
Ambos cónyuges se comprometen a trabajar activamente en su sanidad psicológica y emocional, así como en su crecimiento personal y espiritual. Reconocen la importancia de sanar heridas y traumas del pasado para no proyectarlos en la relación, y se apoyarán mutuamente en este proceso. Cada uno asume la responsabilidad de su propio bienestar interno, con el objetivo de construir una relación más sana, conscientes y feliz, basada en el amor, la madurez emocional y el respeto mutuo. Buscando cada día tener un espacio para trabajar en la búsqueda del bienestar.
“Cuando uno ofrece fidelidad, honestidad y transparencia, el otro responde con confianza, respeto y amor. Así, ambos construyen un matrimonio fuerte, feliz y exitoso basado en la elección diaria de cuidarse mutuamente.”
Mariusz Bembnowski
Firmado el
Silina Dorys Baltan Fuentes
Firmado el
Una vez firmado por ambos, este pacto quedará sellado de forma permanente.